Hormigón Rallado

Vertido y extendido

  • La operación de vertido de hormigón se realiza de diferentes formas dependiendo de la accesibilidad del trabajo.
  • El vertido es llevado a cabo por nuestros operarios al mismo tiempo que realizan el extendido y vibrado, ajustándose a las variantes que el tajo exija basándonos en la cota, pendientes, encofrado, etc.
  • En esta fase de vertido cabe la posibilidad de dotar al hormigón de una mayor resistencia tanto a la compresión como al desgaste mediante la utilización de FIBRAS (de diferentes tipos recogidas en nuestro catálogo).

Fratasado mecánico y acabado

Pasado el tiempo correspondiente se comenzará a trabajar el pavimento con las máquinas fratasadoras consiguiendo una superficie homogénea.
Tras esta acción existe la opción de espolvorear CUARZO-CORINDÓN por la superficie ya talochada con la finalidad de dotar al pavimento de una mayor resistencia y de un acabado mejor.
En este caso también existe la opción de darle al pavimento un COLOR (a escoger por el cliente dentro de una alta gama de colores recogidos en nuestro catálogo).
Terminando con el correspondiente lavado y cortes de junta de retracción.

Cepillado y acabado

Tras la acción del fratasado mecánico empezaremos progresivamente a realizar el cepillado para conseguir el acabado rugoso que se desea.

¿En qué tipo de pavimento se usa y qué finalidad tiene?

  • Se utiliza en la mayoría de los casos para rampas que quedan en el exterior al igual que aceras u otros casos en los que las inclemencias del tiempo como pueden ser el agua, la nieve o el hielo puedan ocasionar problemas de tránsito tanto para personas como para vehículos.
  • Este tipo de acabado de pavimento rugoso permite mejor agarre y adherencia en los casos donde sea difícil el paso y le dota de un acabado muy vistoso.